sábado, 3 de septiembre de 2011

DESCUBRIENDO EL CIELO - V: Perseo, Aries y Triángulo: Trío de Constelaciones

El pásado día 22 de agosto, a eso de las 00:30 horas (U.T.), me dispuse a atacar una nueva zona del cielo que, hasta ahora, no había mirado: las constelaciones de Perseo, Aries y Triángulo.


La constelación de Perseo es conocida desde la antigüedad, ya que era una de las 48 constelaciones de Ptolomeo. Por desgracia, no pude verla bien en la anterior observación, la de la noche de la lluvia de las Perseidas, que toman el nombre al localizarse en esta constelación. Es una constelación bonita de ver.

Me llamó especialmente la atención su estrella principal, Mirphak (Alfa Persei). Se trata de una supergigante amarilla, de magnitud 1.79, así que es visible a simple vista muy fácilmente. Al enfocar con mis prismáticos 10x50, me llamó la atención la zona que rodea a Mirphak. Las estrellas que la rodean tienen una forma característica, y con los binoculares puedes enfocarlas muy bien. Como se puede apreciar en la imagen que adjunto, es una zona que el aprendiz como yo disfrutará ya que con poquitos aumentos, tenemos muchas estrellas fáciles de localizar y aprender.












También me llamó la atención Algol (beta Persei), situada a la derecha de Mirphak. Se trata de una estrella variable, más concretamente del grupo de variables eclipsantes. Tiene un color blanco-azulado, y su magnitud aparente varía entre 2.12 y 3.39, en un período de 2.87 días (datos Wikipedia).

Y fué investigando las inmediaciones de Algol, que con mis prismáticos me topé con la constelación de Triángulo (ó Triangulum). Es una constelación pequeña, con estrellas no muy luminosas, pero agradecida a la vista de binoculares. Sus estrellas principales son Mothallah (alfa Trianguli) y Deltotron (beta Trianguli). Sin embargo, el objeto más conocido de esta constelación es la Galaxia del Triángulo, también conocida como M33. Se trata de una galaxia que forma parte del Grupo Local, y es la tercera en importancia de este grupo, después de nuestra Vía Láctea y Andrómeda. Por desgracia, toda esta información la supe días después, mientras preparaba esta entrada. Eso sí, como se trata de un objeto de magnitud 5.8, se ha convertido en uno de los próximos objetivos de mis observaciones, y máxime cuando me encuentro con la limitación de aumentos por no tener AÚN telescopio (todo se andará, aunque de momento prefiero seguir los consejos de los veteranos, y me dedico a aprender lo que veo con los prismáticos, que no es poco!!!)

Al lado de Triángulo, nos topamos con la constelación de Aries, una de las constelaciones zodiacales, por lo que se encuentra entre Piscis y Tauro. Al contrario de lo que yo pensaba, se trata de una constelación también pequeña. Sin embargo, casi todas sus estrellas principales tienen nombre propio, cosa que me gusta: me parece más "romántico" un nombre propio que no el normalizado (alfa Arietis, beta Arietis, etc.). En primer lugar, y con magnitud 2.01 me encontré con Hamal (alfa Arietis), una gigante anaranjada, que según Wikipedia, tiene un bonito conjunto de estrellas que la rodean. Sin embargo, yo no pude captarlo (o se me pasó por alto). En una nueva observación, dirigiré mis prismáticos a esa zona. Otras estrellas fácilmente visibles son Sheratan (beta Arietis), Mesarthim (gamma Arietis) y Botein (delta Arietis). Como ya he dicho, espero profundizar en esta constelación en una próxima noche astronómica, ya que tiene muchas estrellas fáciles de ver, y la orientación de mi terraza es perfecta para verla, aunque los horarios sean un poco intempestivos, sobretodo porque hasta que no está un poco más alta, me la tapa un edificio que tengo justo enfrente.

Y para terminar la noche, y dado que me dediqué casi exclusivamente a esa zona del Este de mi cielo, quise echar un último vistazo al Norte, a ese conjunto de constelaciones que ya comienzo a tener bastante por la mano. Ésto es lo que se veía hacia el Norte desde mi terraza:


Como podéis ver, fué una noche muy bonita para mí, porque pude tomar contacto con nuevas constelaciones, y sobretodo, para empezar a posicionarlas y aprender qué objetos la forman. Una noche muy provechosa, por suerte... A eso de las 02:00h (U.T.), dí por concluida la noche de observación, con una temperatura muy agradable, y un cielo que invitaba a seguir unas horas más.

sábado, 20 de agosto de 2011

DESCUBRIENDO EL CIELO - IV: Mis primeras lunas de Júpiter



La noche del 12 al 13 de agosto, aprovechando la lluvia de las Perseidas, planifiqué una noche de astronomía. Por cuestiones laborales, no tenía la posibilidad de marchar fuera del radio de acción de nuestra odiada contaminación lumínica, así que mis espectativas, la verdad, no eran muchas...

Pertrechado con unos prismáticos 10x50, me dediqué a ver la Luna. Por momentos, las nubes amenazaban con tapar el cielo, y a ratos así lo hacían. De la lluvia de las Perseidas poco puedo hablar. Tras localizar de manera más intuitiva que real la constelación de Perseo debido a la enorme Luna Llena que iluminaba el cielo, me senté a esperar tan ansiado espectáculo, pero el resultado fué casi nulo: apenas 2 fogonazos muy tenues... Debido a las malas condiciones que tenía, la verdad, ya me dí por satisfecho.

Y entonces, a eso de las 02h. de la mañana (00h. T.U.), una luz brillante en el cielo llamó mi atención: Júpiter. Por suerte, las nubes me dieron una pequeña tregua, y se instalaron sobre la Luna, tapándola y permitiéndome apuntar con mis prismáticos apoyados en un improvisado trípode, y... allí estaban: junto a Júpiter, 3 puntos muy débiles pero perfectamente alineados. Fué un momento importante para mí. No tenía datos sobre cuáles eran, pero lo que me extrañaba es que me faltaba una, ya que según tenía entendido, eran 4 las lunas galineanas, así llamadas por ser Galileo quien las divisó el 7 de enero de 1610. Como curiosidad, decir que Galileo las llamó Júpiter I, II, III y IV, y fué el astrónomo Simón Marius quien les otorgó el nombre con las que las conocemos actualmente: Io, Europa, Ganímedes y Calisto.

Algo "mosca" por esta falta, al día siguiente consulté el Stellarium, y los datos que me dió sirvió para localizar y poner nombre a los "puntitos" que pude ver la noche anterior. Sin embargo, no me resolvía el "misterio": seguía faltándome una luna...


No sería hasta algún día después, y tras consultar en el foro www.astronomo.org , pude entender qué había pasado: Io no lo había podido ver ya que estaba transitando por Júpiter, con lo que ahí tenía resuelto el misterio. Aquí os dejo una foto de "hyomismo" del foro Astrónomo.org, que retrata ese momento (véase el puntito negro sobre Júpiter: ahí esta Ío):


Éste fué mi primer contacto con "otras lunas". Espero que, con el tiempo, pueda profundizar un poco más en estos objetos, y con más medios. Sin duda, una de mis noches "inolvidables" en mi aprendizaje astronómico...

De momento, y para ir profundizando un poco en estas lunas, os adjunto algo de información de ellas (vía Wikipedia):

Ío

Es el satélite galineano más cercano a Júpiter. Las fuerzas de marea provacadas por la fuerte atracción gravitatoria de Júpiter son tan marcadas que provocan un vulcanismo muy activo, cuya consecuencia es la ausencia total de cráteres de impacto. Su superficie está cubierta de azufre.

Europa

El más pequeño de los satélites galineanos, sin embargo quizás sea el más interesante. Está cubierto por una capa de hielo, y tiene muy pocos cráteres, lo que indica una superficie relativamente joven. Se piensa (y existen bastantes evidencias a favor) que debajo de la "cáscara" de hielo sólido de su superficie debe existir un océano de agua líquida. Las estimaciones del grosor de la cáscara de hielo van desde 10 a 100 kilómetros.

Ganímedes

No sólo es el satélite más grande de Júpiter, sino también el más grande del Sistema Solar. Se especula que Ganímedes también pueda tener un océano escondido debajo de su superficie, cubierta de hielos. Ganímedes está compuesto de silicato y hielo, con una corteza de hielos que flota encima de fangoso manto.

Calisto

Es el satélite galineano más lejano de Júpiter, y es también el que tiene la superficie más vieja, ya que está saturada de cráteres.


sábado, 11 de junio de 2011

DESCUBRIENDO EL CIELO - III: Cosmos (Cap. 2)

En la entrada de hoy volvemos con la serie Cosmos, esta vez con su segundo capítulo: Una voz en la fuga cósmica.

Espero que lo disfruteis!

















lunes, 6 de junio de 2011

DESCUBRIENDO EL CIELO - II: Buscando apoyo...

Esta entrada la dedicaré a hacer mención a las webs, podcast y otros soportes que me están siendo de gran ayuda en este lento aprendizaje. Estoy planteándome incluir un apartado de links en la página principal donde iré añadiendo aquellos que vaya descubriendo...

En el apartado de los podcast, hay uno sobretodo que me tiene enganchado. Se trata del programa "Un punto azul", de la Agrupación Astronómica Jerezana Magallanes, de Jerez de la Frontera. El programa, dirigido por Alfonso Saborido, se emite a través de Frontera Radio, pero yo lo sigo desde su página de Facebook, o desde su canal de Ivoox. Gracias a sus contenidos, y al característico humor de sus contertulios, hacen que se me haga muy pero que muy ameno cada uno de los programas, y aunque a veces se me escapan algunos temas, dado que mi nivel aún es un poco pobre, siempre logras quedarte con ideas y conceptos nuevos. Sin duda, es un programa que recomiendo enormemente... Felicidades, Alfonso y Cía.!!!

Otra web que quería mencionar es el foro "Misterios de la ciencia". Una palabra lo define: brutal. Brutal por la cantidad y cantidad de informaciones, opiniones, enlaces a programas de radio y televisión, noticias... En fin, es para entrar y pasarte horas y horas leyendo. Además, la acogida por parte de los moderadores es genial y muy cálida. Un lugar que recomiendo visitar y disfrutar...
Podeis encontrarlo en Misterios de la ciencia.

Por último, quería recordar que existe un amplio abanico de programas y web donde aprender las constelaciones, nebulosas, planetas, etc. Yo recomiendo el programa Stellarium, un software gratuito y que me está haciendo disfrutar del cielo increíblemente. Es muy pero que muy sencillo de usar, y muy vistoso. Simplemente lo configuras dándole las coordenadas del lugar donde estás, y... a disfrutar del cielo. A mí me está ayudando mucho a la hora de localizar lo que tengo delante de los ojos en cada momento. Como dice Alfonso Saborido, de Un Planeta Azul, es fantástico para hacer "astronomía de salón". Me resulta muchísimo más vistoso que el Sky, de Google y otros como el Celestia... así que es mi primera opción.

Creo que, para ir abriendo boca, no está mal... En otras entradas iré comentando otros enlaces y programas. Y mientras, seguiremos mirando al cielo...

domingo, 8 de mayo de 2011

DESCUBRIENDO EL CIELO - I : ¿Por dónde empiezo?

Desde siempre me ha fascinado el cielo. No sabía muy bien porqué, pero había algo que me hacía mirar hacia arriba siempre que tenía la oportunidad de admirar un cielo estrellado. Quizás porque, desde pequeño, he sido una persona con inquietudes (a veces, un poco inútiles), y el ver aquellas luces sobre mi cabeza me hacía imaginarme otros mundos, otros seres, otras realidades... Con el paso de los años he ido adquiriendo una mayor visión "realista" de las cosas, pero lo que no ha cambiado es mis ansias por saber qué era eso que nos rodea, y que normalmente llamamos Universo...

Esta palabra, Universo, encierra tantísimas interrogantes que me marea el pensar en todas las cuestiones que me plantea. Y la verdad, no sé por dónde empezar... Sin embargo, desde hace unos meses, decidí dar un giro en mi vida, y dedicarme así a disfrutar de "esas pequeñas cosas" que nos rodean y que viven en el cielo que disfruto desde mi balcón. Sé que es un aprendizaje lento, pero disfruto de cada uno de los conocimientos, de los datos, de las teorías que escucho o leo, y sinceramente, me produce una enorme satisfacción el hacerlo mío... Poco a poco voy dándome cuenta de la inmensidad que nos rodea, y ese conocimiento me hace más feliz (es extraño quizás de entender, pero ya se sabe que eso de las emociones humanas es muy complicado y personal).

Por suerte, y gracias a la era de Internet, las cosas hoy en día son mucho más fáciles. Tengo a mi disposición una inmensa cantidad de información, de páginas web, de podcast, de videos... y eso también asusta, ya que soy incapaz de absorber toda esa información, y el día tampoco tiene tantas horas como para dedicarlas a "recorrer" tantas webs...

De todos modos, hoy, que comienzo esta sección del blog, comenzaré con unos videos que recuerdo con gran cariño: COSMOS, de Carl Sagan. Recuerdo que, siendo pequeño, me sentaba delante de la TV, y disfrutaba de las imágenes que salían. Por desgracia, mi corta edad no me permitía entender aquello de lo que hablaba Sagan, pero gracias a Internet, hoy puedo saborear esta fantástica serie, imprescindible para comenzar en esta aventura... la aventura de descubrir el cielo y sus enigmas.

Aquí pongo el primer capítulo de COSMOS, titulado "En la orilla del océano cósmico". Ni que decir que la banda sonora aún me pone el vello de punta:

















Creo que éste puede ser un buen punto de partida: yo también me encuentro en la orilla del océano cósmico... A ver dónde lleva este largo viaje a este humilde aprendiz de astrónomo amateur.


jueves, 3 de septiembre de 2009

DESAFÍO EXTREMO 2009: 37 DÍAS EN LOS PIRINEOS (IV)

DIA 4 (Lunes, 13 de julio de 2009)

Hoy he bajado a Ribes de Freser a por víveres, aprovechando que he sacado la tarjeta de residente. A la hora de comer he subido a Nuria, y he notado el descenso en el número de gente, así que he dedicado la tarde a descansar y pasear por el lago. Hace una temperatura agradable, y aprovecho para lavar la ropa. Una palabra define el día: RELAX!…

miércoles, 2 de septiembre de 2009

DESAFÍO EXTREMO 2009: 37 DÍAS EN LOS PIRINEOS (III)

DIA 3 (Domingo, 12 de julio de 2009)

Tras un noche en la que fue complicado descansar por culpa de algunos “compañeros” de acampada, emprendí la marcha a eso de las 07:45h., con una mochila más o menos ligera. Después de subir al albergue, cogí el camino que indicaba para el Pic del Torreneules, y que por la Coma de Fontnegre, sube hacia un primer collado que viene del Serrat de les Pedrisses. Mi paso no era bueno, pero sí continuo. Tampoco tenía prisa. Tras alcanzar la carena y el collado, flanquee el Cim de la Coma del Clot por camino bien marcado hasta alcanzar el Coll de Torreneules (2563m). Allí vi como varios grupos también se disponían a hacer la cumbre. Les llevaba un rato de ventaja, así que podía subir tranquilo. Esperé a que bajasen dos montañeros que venían de la cima, y subí el desnivel que me separaba de la cumbre con la agitación de un principiante: no es fácil hacer cumbre en solitario en estas fechas en Nuria. Al llegar al Cim del Torreneules (2711m) las vistas se me abrieron. El día era magnífico y la temperatura agradable. Tras las fotos de rigor, y un buen trago de agua, bajé de nuevo al collado (donde ya estaban más de 30 personas) y me lancé en picado hacia Coma de Vaca. Las piernas me iban respondiendo, aunque me preocupaba la sudada que llevaba encima: en mi estado, perder más sales minerales y agua no era lo mejor…

Tras un largo descenso (o por lo menos así me lo pareció a mí) en el que me encontré varios grupos numerosos y bulliciosos de jóvenes, llegué a Coma de Vaca, la verdad que bastante cansado. Mis piernas comenzaban a dar síntomas de debilidad: no era buena señal, y máximo cuando aún quedaba el regreso.

El sol quemaba mi piel, así que a eso de las 12:30h., y tras una breve parada junto el refugio, comencé a subir por el Camí dels Enginyers. Me encontré bastante gente, más de la que hubiera supuesto. Después de 30’ de caminar, y cuando el camino comenzaba a presentar sus conocidas “dificultades técnicas”, mi cuerpo dijo “basta!”. Me entró el pajarón del siglo. Con mucho esfuerzo he ido negociando cada uno de los pasos. Sin duda, es un camino muy divertido, pero no para hacerlo en mi estado. En los pasos más expuestos, como el del cable, mis piernas temblaban. No tenía ni un ápice de fuerza. Para colmo, cada vez que el camino tiraba un poco para arriba me tenía que parar una y otra vez. La verdad es que hoy he sufrido, y mucho.

Con las fuerzas muy pero que muy justitas llegué a Les Pedrisses y eso pareció darme algo de fuerzas. Mi cantimplora estaba tan seca como cada una de mis células. Sólo la visión de alguna marmota u otro animalillo me hacía salir de aquel “piloto automático” en el que iba. Por fin, y tras 50 minutos, llegué al Vía Crucis (yo ya estaba haciendo el mío particular desde hacía horas) y, con el cielo cubierto y algo de aire, llegué a Nuria. Fui directo al bar, a por un par de Aquarius y un bocata de jamón, que engullí casi al instante. Tardé casi 8 horas (hora y media larga más de lo “normal”), pero estaba contento por haber llegado. Físicamente estaba roto, deshidratado, quemado, exhausto… pero feliz: son esas extrañas cosas que nos ocurren a los montañeros…

Tras regresar a la tienda, comprobé que muchos de los domingueros se habían ido, y el campamento se había vaciado un poco. Después de comentar con Pere la larguísima jornada y una ducha de agua fría, me he pasado el resto de la tarde intentando descansar e hidratándome. Mis problemas intestinales persisten y por tercer día me tienen muy molesto, así que decido cenar ligero. Mañana, evidentemente, no haré el GR, y lo dedicaré a descansar. Ah!, y he descartado hacer el Camí dels Enginyers con el mochilón, ya que no sé cómo responderían mis piernas y creo que, yendo en solitario, sería asumir demasiados “riesgos”… Prefiero ir por el Coll de Noufonts (o por Noucreus, acortando un poco). El saco me espera…